Revista IPLAC

Publicación Latinoamericana y Caribeña de Educación

?La formación integral de las jóvenes generaciones: Varela, ejemplo ideal?

 “LA FORMACIÓN INTEGRAL DE LAS JÓVENES GENERACIONES: Varela, ejemplo ideal.”

  AUTORA:

Dra. C. Selva Dolores Pérez Silva. Profesora Titular y Consultante. Directora de la Cátedra Félix Varela. Premio Nacional de Pedagogía. Educadora Destacada del Siglo XX.
Email: Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla.
  RESUMEN
     “Hoy Cuba se erige como baluarte de la Educación. Encarnamos el sueño latinoamericano. Nosotros somos responsables de esa esperanza, que nuestro VARELA, ayudó a construir”   
                                                                                                          La autora.

  La lucha contra la enseñanza escolástica, la difusión de conocimientos científicos y la contribución a la formación de la conciencia nacional mediante diversas vías, constituían las vertientes fundamentales en que el Padre Varela, como profesor de la Educación Superior en el Seminario de San Carlos y San Ambrosio en la Ciudad de la Habana, constituyó su mayor empeño. Félix Varela, en su quehacer magisterial, no solo se limitaba al éxito de la clase; él sabía que la Patria reclamaba hombre de pensar profundo, rectos, justos, patriotas, laboriosos y honestos. Pero para lograrlo era necesario que el profesor fuera capaz de moldear, como con manos de artista, el carácter y los sentimientos de los alumnos. Su estrategia de trabajo requería reflexión y tacto para guiarlos. Para guiar aquella juventud que fue ganada para siempre por su ejemplar conducta, por su sabiduría y por su estilo de enseñar.
  El trabajo expone, algunas consideraciones del Legado Pedagógico del Maestro Félix Varela, representativo de su quehacer magisterial para la formación integral de nuestras jóvenes generaciones, y donde se resalta principalmente sus cualidades éticas
 Palabras Calves: Categorías de la Ética Pedagógica, Legado Pedagógico.

 ABSTRACT   

“At present Cuba has come to occupy a leading place in Education.  We represent the Latin-American dream.  We are responsible for this hope that our VARELA helped to build”   
                                                                                                          The author.

  The struggle against scholastic teaching, the spread of scientific knowledge and the contribution to form national consciousness by different means, were fundamental determinations in Father Varela, as a Professor of Higher Education in San Carlos Seminary and San Ambrosio in Havana City. Félix Varela, in his teaching training, was not only limited to have success in his classes; he knew that his own country needed straight, fair, patriotic, laborious and honest men with deep thought. But to obtain this result the teacher had to mould the character and feelings of students in the same way an artist does with his hands. His strategy required reflection and tact to guide them. To guide that youth that was gained for ever because of his example, his wisdom and his teaching.
  The present work offers some considerations about Pedagogical Teachings of Félix Varela, which are representative and inspiring for the integral formation of our young generations and where his ethic qualities are mainly emphasized.
 Key words: Categories of Pedagogical Ethic, Pedagogical Teaching

 INTRODUCCIÓN
  Uno de los problemas fundamentales en que se enfrasca la política educacional cubana, es la formación integral de nuestra joven generación.
  Por ello el trabajo sistemático de la escuela y fundamentalmente del maestro, ocupa un lugar primordial, donde la Patria les ha conferido ser depositario de este encargo social de dirigir, orientar e influir con su ejemplo en la diaria labor que realiza para la autoformación individual de sus educandos.
  Las ideas sugeridas en este trabajo, han surgido de mi experiencia, en la educación de niños, adolescentes y jóvenes, a través de más de 50 años, especialmente en la formación de profesores.
  Desde una posición pedagógica, considero que precisamente conducir la formación de valores humanos, está en la gran tarea de comprender que nuestra misión se dirige de una manera significativa en organizar la actividad cognoscitiva del educando y lograr su más alto desarrollo en cada etapa de aprendizaje escolar. Desarrollar la observación para enriquecer el mundo senso-perceptual; lograr el predominio de formas lógicas de la memoria; estimular la imaginación y enseñarlo a pensar con independencia; estas misiones difíciles para el maestro, requieren fundamentalmente que su obra como educador, como ejemplo vivo, logre motivaciones en sus educandos que lo orienten en su actividad y accionar, tanto externa como internamente y los conduzcan de modo consciente hacia el desarrollo de las mejores cualidades como ser humano.
  Una orientación pedagógica consecuente supone sistematizar el tratamiento de aquellos  objetivos o fuente de valores susceptibles de ser integrados en el proceso educativo, lo cual permite organizar la influencia de los educadores(as) sobre los educandos… sin  imposiciones ni manipulaciones burdas y teniendo siempre presente que los valores constituyen una peculiar simbiosis de conocimientos y sentimientos, de razón y emoción” (Viciedo Consuelo, 2000) y recordando que “los valores se muestran, no se demuestran; se contagian, pero no se imponen” (Gervilla, 1995).
  Se ha dicho que la búsqueda del valor es algo tan personal que nadie puede hacerlo por otro; sin conocimientos no se pueden formar valores, pero el conocimiento solo no es suficiente, se precisa del componente emocional, afectivo. Nadie ama lo que desconoce, pero conocer sin emotividad puede dejar indiferentes a los educandos.
Los maestros y profesores como sujetos que se preparan especialmente para dirigir y orientar este proceso formativo, juegan un papel decisivo en la formación de las cualidades de las cuales ellos deben ser portadores en su individualidad (personal y profesional) como un todo integral.
  Por ello es que dentro del perfil moral de la imagen que debemos de crear en nuestros niños, adolescentes y jóvenes, hay que tener en cuenta la búsqueda de las raíces históricas que han contribuido a la formación de una identidad nacional y cultural y de los valores morales que con un sentido progresivo han formado parte de la definición, el contenido y el fundamento de los procesos Profundizar en los idearios ético- pedagógicos de figuras que son paradigmas en la formación del hombre, es imprescindible. Félix Varela es pues fuente inagotable de experiencias y enseñanzas en cómo educar a nuestras  jóvenes generaciones, contextualizándolas a la época y a su identidad nacional.

 DESARROLLO

 “Por buen maestro entendemos el que conoce a fondo y comunica con claridad la materia que enseña y tiene por su dignidad, decoro y juicio, un dulce imperio sobre el corazón de los alumnos”.
                        Félix Varela y Morales

  Con esta expresión vareliana de lo que constituye un buen maestro, hoy se hace imprescindible exponer aquí algunas facetas de este Formador Ejemplar de la juventud cubana de todos los tiempos Las cualidades de Varela, su innegable maestría pedagógica, su espiritualidad y su patriotismo dejaron profundas huellas en los niños y jóvenes a los cuales él enseñó y educó…
  Apenas se escuchaban los vagidos preliminares del siglo XIX, cuando un curita canijo (al decir de nuestro destacado intelectual, Dr. Carlos Rafael Rodríguez), de seco perfil y ojos prematuramente agobiados, gestaba su diligencia enseñando filosofía a los novicios en el Seminario de San Carlos y San Ambrosio en la hermosa Villa de San Cristóbal de La Habana.
  Tenía sus riesgos aquello de sustituir en la Cátedra de Filosofía al Padre José Agustín Caballero… su maestro; y sin embargo, tal era el brío del menguado Presbítero que muy pronto, entre los clérigos de la curia habanera y en la recién nacida Sociedad Económica de Amigos del País, comenzó a imponerse el respeto hacia Félix Varela y Morales.  
  “El  Padre Varela, fue hombre de Iglesia, de ciencia, de cultura y educación. Hombre que pensó siempre, con sus propias palabras, como  americano. Su magisterio es profundamente revolucionario en su época e increíblemente contemporáneo en muchos de sus aspectos…”
  Así lo expresó la Dra. Perla Cartaya Cotta, (El Legado del Padre Varela, 1998), reconocida estudiosa de Félix Varela y Morales.
  Estamos perfectamente de acuerdo con lo expuesto por esta distinguida profesora amiga y pienso como ella, que hoy en nuestro país por las perspectivas de desarrollo y formación de nuestras jóvenes generaciones, las concepciones educativas del Padre Félix Varela, se corresponden con nuestros objetivos patrios, es por ello que por sus ideas y por su praxis, su estudio y profundización debe ocupar un papel relevante en la historia de la educación cubana.
 Varela, sentimiento de cubanidad  e independentismo, su enseñanza fecunda que nutrió con su pensamiento y  sus reflexiones a las generaciones que seguían sus huellas y sus ideales de comportamiento ético, hoy también está presente en nuestras aspiraciones actuales…
   No cabe duda, que el mérito de un gran maestro se fundamenta en la calidad moral de sus discípulos y continuadores, y en la influencia de sus enseñanzas y mensajes…
  El mentor de la juventud cubana, ejerció un magisterio militante y no solo se preocupó y ocupó del contenido de la enseñanza que debía impartir a sus alumnos, sino buscó las formas y métodos  idóneos para desarrollar su labor educativa y patriótica.
  Desarrolló su profesión de educador con una visión de futuro, pues se empeñó en formar hombres no solamente cultos y virtuosos, sino principalmente patriotas y revolucionarios como los necesitaba Cuba ayer y como los necesita hoy
  Se destacan en el Maestro Varela,  cualidades innegables que realzan su figura de gigante. Tales como:
 -    Su deber pedagógico profesional,  cuando por encima de los dogmas religiosos, sintió el profundo deber como Maestro, de romper con la enseñanza escolástica, así como de ofrecer sus clases empleando la lengua materna con sus estudiantes.
 -    Se erigió con honor y dignidad, cuando representó a su patria ante las Cortes Españolas y expuso sus consideraciones con actitud de hombre hacia sí mismo y ante la sociedad que representaba.
 -    Su conciencia pedagógica,  se refleja con su ejemplo personal al auto-valorarse, auto-controlarse ante las más difíciles situaciones, auto-criticarse ante cada actuación que precisara regular su conducta de hombre, precisamente por el deber social que interiorizaba.
  Tuvo siempre, así lo manifiestan sus escritos y lo ratifican sus discípulos,  una conciencia fiel a sus ideales patrios, independentistas y revolucionarios. Mostró prestigio, fuerza, poder, influencia, diríamos autoridad pedagógica y ciudadana y el reconocimiento social por las cualidades morales que poseía, por ello se ganó como él mismo planteara al conceptuar al Maestro:
“el maestro que tiene dignidad, decoro y juicio, alcanza un dulce imperio en el corazón de sus discípulos…
Por su ejemplo personal ganó el prestigio de sus alumnos, que jamás encontraron altanería en sus palabras; siempre los amó y respetó conduciéndolos por los caminos del bien.
  Varela alertaba a los maestros del cuidadoso trato y tacto pedagógico para con sus alumnos y cito: “… los que enseñan no son más que unos compañeros del que aprende, que por haber antes pasado el camino, pueden cuidar de que no se separen de la dirección que prescribe el análisis…” ; supo el Maestro ganarse la confianza de sus muchachos, logrando así que los mismos se interesaran en las  asignaturas que explicaba… con precisión y rigor científico, pero a la vez pretendía que los jóvenes fueran capaces de aplicar conocimientos que adquirían tanto en su vida social como  privada.
  El Maestro sabía lo que quería y los caminos a seguir para lograrlo… En el aula, en el patio del Seminario, cuajado de naranjas y en las tertulias que espontáneamente tenían lugar en su aposento, estaban presentes la ciencia, la literatura,  la música, la religión…pero también la patria… y cito, lo expresado por el Dr. Eduardo Torres Cuevas (Artículo de la Revista Bohemia, feb.2003, Año 95 No. 4, Pág. 8)
  “Lo trascendente en Varela no es repetir una y otra vez que tenía un ideal sobre el que se asentaba la Cuba soñada;  “los sueños, sueños son”, lo trascendente es la acumulación, decantación, superación, profundización de las ideas sobre las que se sostienen sus ideales. Tanto como la Cuba soñada pero más trascendente es la Cuba pensada” y ese fue el gran aporte de toda la obra vareliana a la cultura  y a los proyectos de emancipación y de justicia social que le dieron sentido a la inconformidad permanente con la Cuba que era para crear la Cuba que debe ser… la Cuba de hoy, y cito: La idea martiana de que “patria es humanidad, de que no es el odio a otro pueblo, ni es una raíz étnica, sino “la unión dulcísima de amores y esperanzas”, tiene su origen en las lecciones de patriotismo de Félix Varela”.
  Pues su condición de americano lo hizo considerar a América como su patria grande.  Sus posiciones políticas y su acendrado americanismo lo patentizó cuando expresó: “cuando yo ocupaba la Cátedra de Filosofía del Colegio San Carlos de La Habana pensaba como americano; en los momentos difíciles que acaso estaban en lucha mis intereses particulares con los de mi patria, pensé como americano; cuando el desenlace,  político de los negocios de España, me obligó a buscar asilo en un país extranjero por no ser víctima de una patria cuyos mandatos había procurado cumplir hasta el último momento,  pensé como americano y espero descender al sepulcro pensando como americano…”
  Su entrañable amor a su patria y a su América toda, demostrado en cada instante de su vida,  le otorgaron el calificativo  martiano de Patriota Entero…
  Varela, fue siempre un ejemplar sacerdote, pero a la vez, un hombre de batalla, un convencido patriota, que no tuvo miedo , que lo tildaran de revolucionario, asumiendo con dignidad y orgullo esa condición…y  por ello, no callaba sus criterios cuando consideraba que su patria estaba en peligro.
  La identidad  entre su letra y su conducta lo lleva al problema cubano. Había enseñado a sus discípulos que el hombre tiene contraída una obligación estrecha con su Patria y debe sostener sus derechos y defenderla… y cuando la ocasión llega,  Varela comienza defendiéndola en las Cortes Españolas, ni quietudes cobardes ni alharacas hubo en Félix Varela, el curita de ojos agobiados que con las huellas de su época y su disciplina consagrada a su sacerdocio, “chapeo con el machete de su letra – como  él mismo dijo  en vocablos criollísimos – para desbrozarnos  el camino hacia una  filosofía activa preocupada de la muchedumbre y acatando en cada ocasión los peligros que a la dignidad del pensamiento depara ante la historia…palabras del Dr. Carlos Rafael Rodríguez,( en su libro “Letra con Filo”, tomo 3 )
  Así fue el magisterio de Varela, impregnado de amor a su patria y a la defensa de su independencia y de los intereses de su Cuba. Educó a niños y jóvenes, convencido de que ellos eran “la dulce esperanza de la patria”, para alcanzar sus sueños… de liberarla de cualquier yugo extranjero… maestro ejemplar y coherente, éticamente dotado de una juventud estremecedora, de una frescura sorprendente, donde no se descubren quiebras o contradicciones entre la fe, la condición humana y su patriotismo militante y razonable.
  Varela fue ejemplo de sus contemporáneos y lo sigue siendo, porque fue un hombre integral y cercano.
Suscitaba admiración y respeto. Con él se sentían bien igualmente tanto las  personas de alta jerarquía, como los hombres y mujeres sencillos que conoció en la Habana, en España o en los Estados Unidos.
Vivió sus realidades compartiendo con todos y despertaba el deseo de ser como él…
  La mejor enseñanza de Varela reside pues, en su  manera de ser y de asumir libre y responsablemente el quehacer al que se sintió obligado por su conciencia, en las diversas circunstancias por las que fue atravesando en su no breve existencia.
  El Padre Varela fue maestro de corazón y no limitó tiempo ni espacio para su labor formativa integral, extendiendo su influencia educativa a todos.
  El nos enseña, que el esfuerzo por la cultura genuina, que incluye los valores éticos razonablemente interiorizados, equivale a crecer cada día más como personas,  a formar la sensibilidad, a desarrollar el amor patrio en fin, a ser genuinamente humano.
  El pensamiento vareliano constituye motivo de estudio y profundización. Trabajó este ejemplar Maestro para encontrar los medios de conciliar la fe con la razón y para desarrollar una ciencia y una conciencia cubana.

 CONCLUSIONES
  Cuba, pequeño país, que tiene por grandeza un pueblo que ha sido conformado sobre la base de los fundamentos axiológicos que le legaron numerosas figuras representativas del pensamiento educativo cubano, rinde homenaje perpetuo a todos estos pensadores, entre ellos, por supuesto, al Padre Félix Francisco José María de la Concepción Varela y Morales, hombre profundamente humano que nos acompaña,  desde finales del siglo XVIII hasta nuestros días; ejemplo vivo de la tradición de eticidad que caracterizó a todos los fundadores de la Patria verdadera.
  Es por ello que este breve esbozo mostra una de las facetas más importantes de su vida, que como Sacerdote Ejemplar, Patriota Entero y Siervo de Dios, profesó un Magisterio Militante para la formación de valores en la niñez y la juventud, no solo cubana sino también latinoamericana.
  Félix Varela Morales vive entre nosotros, como padre espiritual y material, en la construcción de nuestra Sociedad Socialista, como maestro ejemplar , en la formación de nuestra joven generación, cuyo ideario pedagógico, hoy se encuentra vigente, a tono con nuestras aspiraciones patrias, cumplirlo es ley y deber, como eterno homenaje al primero que nos enseñó en pensar.

 BIBLIOGRAFÍA
 1.    Cartaya Cotta, Perla. “El Legado del Padre Varela”, México, Ed. Obra Nacional de la Buena Prensa, A.C., 1998.
 2.    Céspedes, Monseñor Carlos Manuel:”Vedad y Esperanza”, Artículo de la Revista Católica  de Prensa de Cuba, La Habana, 2003
 3.    Colectivo de autores. “Memorias del Coloquio Internacional sobre:”Félix Varela. Ética y anticipación del pensamiento de la emancipación cubana”. La Habana, editora Imagen contemporánea, 1999.
 4.    Colectivo de autores. “Proyecto principal de educación en América Latina y el Caribe”, Editorial UNESCO. Boletín # 41, Santiago de Chile, 1996.
 5.    Colectivo de Autores:”” Historia de la Pedagogía en Cuba”, Editorial Pueblo y Educación, La Habana, 1995.
 6.    Colectivo de Autores: “La formación de valores en las nuevas generaciones”, Editorial de loas Ciencias Sociales, 1996
 7.    Chacón Arteaga, Nancy “Dimensión Ética de la educación Cubana”, Editorial Pueblo y Educación, La Habana, 2002
 8.    Hernández Travieso, Antonio. “El Padre Varela”, Editor Jesús Montero, La Habana, 1949.
 9.    Ibarra Cuesta, Jorge. “Varela, el Precursor. Un estudio de época”. La Habana editora Ciencias Sociales (Historia), 2004.
 10.    Pérez Silva, Selva Dolores. “Apuntes sobre Varela. Trabajo inédito. Cátedra “Félix Varela” UCP. De VC
 11.    “Varela y Martí…dos historias, dos figuras” (Documento Inédito), Cátedra F. V. UCP. VC. 1988
 12.    “La Ética Pedagógica Cubana”. Base fundamental para la formación de valores de las jóvenes generaciones, (material de estudio de la Cátedra F. V. de VC.
 13.    Rodríguez, Carlos Rafael:”Letra con Filo”, Tomo III, Ediciones Unión ,La Habana, 1987
 14.    Torres Cuevas, Eduardo “Artículo: 1853-2003 y en los orígenes Varela”. Revista Bohemia. Febrero del 2003, Año 95. No 4
 15.     Viciedo Consuelo,” La Formación de Valores. En Revista Bimestre Cubana, La Habana, 2000.

 REFERENCIAS
  Las citas empleadas son originales del Maestro Félix Varela, y se encuentran referenciadas en el texto consultado: “El Legado del Padre Varela” de la Dra. Perla Cartaya Cotta.